viernes, 4 de diciembre de 2009

falsas ilusiones

cuando era pequeña mi padre fue asezinado por decreto real, en ese momento, mi madre me dejo de lado y solo se preocupo por ella, mi educacion quedo de lado y mis deberes ante el consejo era nulo... Y todos aun se preguntan porque termine siendo una inutil...

durante toda mi vida rechaze mi naturaleza, nisiquiera por un momento acepte lo que realmente era...

massin enmbargo ante el juicio de los demas, mi vida era un angaño para cubrir las penas ante la muerte de mi padre y el abandono de mi madre. en parte lo era, mas toda mi vida creci con la idea de que no debia estar en aquel lugar.

dentro de mi siempre hubo un obscuro vacio que no se llenaba con nada.

-quisiera ser como tu Idish... paciente ante la espera de un amor, la unica vez que yo fui capaz de aceptar un sentimiento asi... terminaron engañandome...- bietka no lloraba, las lagrimas no salian de sus ojos, mas podia sentir como su frio corazon se retorcia en una especie de dolor.sin embargo, comprendi que no era tiempo para que ella hablara... no estaba lista para revelarme su realidad.

-no digas eso bietka... el hecho de que yo este a la espera de una señal, no significa que esto sea fácil. vivo a la espera de una esperanza la cual puede jamas llegar... vivo en un mundo el cual es incapaz de comprenderme... siempre ante el juicio erroneo de personas indignas de juzgarme, en esta lucha yo he perdido mas de lo que he ganado.

-pero aun asi no te arrepientes de nada, es decir...
- no pongas palabras en mi boca bietka, a veces desearia arrepentirme de todo esto, recuperar mi lugar ante el ministerio y mi puesto de jueza, pero no es tiempo, primero debo aprender algo...-
-¿el que idish... que debes aprender?

-aun no lo se, pero

jueves, 29 de octubre de 2009

llamarte mio...

tal vez fue el momento en el cual llegaste, tal vez es que tus maneras de ser son tan propias a las de el... tal vez es que estoy tan desesperada que quiero verte como lo hize con el...

dentro de mi debe caber la idea, tu no eres mio, pero como quisiera poder llamarte asi.
pero, cada paso que doi hacia ti... tu te alejas dos mas.

como quisiera que fueses tu el de aquellos recuerdos, el de mis cartas, aquel con quien he soñado toda mi vida.
como quisiera llamarte mio...

llamarte mio para tener algo que en verdad me pertenezca, para que pudieses estar junto a mi...
pero no! tù no eres èl.
debo entendero, razonarlo y memorizarlo!

como deseo que seas aquel a quien pude llamar mio...

-idiel

viernes, 31 de julio de 2009

mi corazon sangra en su leve palpitar,
mientras mis llagas tratan de sanar...
el dolor causado por la aucencia de un amor perdido

cada segundo, hora, año y vida que dejo atras...
hace las llagas mas profundas,
y cada vez la sangre es mas dificil de limpiar.

escucha mi llanto
aclamo tu voz
necesito tu presencia...

¿donde estas?

el tiempo ha pasado desde que nos dejamos atras.
pero es dificil continuar viviendo
y vagando por el mundo en busca de algo

que esta aun muy lejos de mi...

es que la vida es cruel y el destino inhumano.

aguarda por mi... no me abandones aqui.

toma mi luz y protejeme

limpia mis lagrimas y calma mi tristesa

salvame de mi propia inmunidad.

miércoles, 22 de julio de 2009

capitulo dos

-Muchas preguntas, una sola respuesta.-

BietkaVelaida

Así lo haz dicho, y gracias a la luz que naciste, pues, de no ser por ti yo en este momento estaría muerta.
Dime Ish… ¿Cómo es que siempre logras tener un lugar para vivir…?

¿Incluso cuando no tienes nada que dar a cambio?
¿Por qué decidieron castigarte con algo como esto…?
¿Por qué vagar por las dimensiones?
¿Quién eras en realidad tú?
¿Por qué terminaste aquí?
¿Por qué me ayudas?
¿Acaso sabes quien soy yo…?


















-Mis respuestas y un posible comienzo-
Idish d´Syriha.

Se que suena complicado pero de alguna u otra manera siempre he conseguido que me ayuden, y a cambio los ayudo a ellos o a cualquiera que necesite ayuda, uno nunca sabe con lo que se puede encontrar, tal eres tú el caso.
Decidí que vagar seria un buen castigo, pues de cierto modo llego a disfrutar todo esto, siempre desee conocer el mundo más allá de las murallas de mi hogar, además, creo que ya tengo edad suficiente para poder hacer lo que quiera.
Más si lo vemos desde el asunto de un castigo, no se me permite asentarme en un lugar por más de cuarenta años, tampoco se me permite estar cerca de mi familia por mucho tiempo.
Yo soy, no era.
Soy la hija del Gran Juez de Zelest,
Defraude a mi familia en mi misión de esta vida y me condenaron, esa es la razón principal de mi castigo.
Te ayudo porque se que en un futuro tu salvaras mi vida, te pago el favor anticipadamente.
Se tanto de ti, como tú de mi.













Un verdadero comienzo
Idish d´ Syriha


¿Qué me dirías, si te dijera que volvería a morir por amor?

Sin importar que, no dudo que al comienzo todo fue hermoso y devastador, pues es imposible tener amor sin haber sufrido antes.

No fue mi culpa el haberme enamorado de aquel embriagador demonio de ojos esmeralda…

Todo comenzó después de el baile de mascaras, el ultimo del verdadero salón dorado.
Después de conocer por primera vez el lugar donde habitarían mis sueños, mi precioso castillo de cristal…
Justo después de perderme en la infinidad de su hechizante mirada.
Comenzó cuando me di cuenta de la magnitud de lo que en realidad era.



















































-Estrés…-

Idish d´ Syriha

La mañana era fresca y el cielo se encontraba despejado. Sin lugar a dudas un día hermoso, nubes esponjosas y un cielo hermosamente soleado.

Al entrar a mi cuarto pude darme cuenta que incluso había flores frescas sobre la mesa de mármol que se encontraba al centro de la pequeña sala de estar dentro de mi habitación, del lado derecho se encontraba un pequeño salón designado a mi vestidor, al otro lado se encontraba una media pared que dejaba entrever parte de mi enorme y redonda cama, en esa misma pared se encontraba un retrato de mi hermano y mío, que abarcaba casi todo el espacio, al fondo de la pequeña sala de estar se encontraba una enorme ventana con balcón…

Aparentemente todo era perfecto, pero ese día me sentía inusualmente curiosa, distante y con una sensación de mariposas revoloteando en la boca de mí estomago, de verdad sentía que ese día sería interesante.

Tal vez esperaba demasiado por el simple hecho de que ese sería un día fuera de lo común, o tal vez era mi sexto sentido el cual me decía a gritos que algo interesante sucedería el día de hoy. Aun no comprendía porque debía estar en aquel gran salón, me parecía absurda la idea de una fiesta.

Además me aterra el tener que ocupar mi lugar como hija de tan destacada familia y deber hablar ante tantas personas, al menos para mí es un asunto muy complicado.
Tal vez mi vida seria mas sencilla si perteneciese a otra familia.
Sin hablar de la gente importante que estaría esta noche en el castillo- más específicamente el salón dorado-debía dar una buena impresión o si no todos dirían que mis padres no me han educado adecuadamente para las situaciones y que tarde o temprano terminaría siendo como mi prima Azaraet.

Tal vez es como mi hermano Therios dice, tal vez si soy de mente cerrada, pero, a mi me parece absurdo que por gusto propio nos pongamos en esta clase de situación, o tal vez sea como mi hermana Shelomit piensa, si debe de ser eso, debe ser solo que Therios quiere asustarme.

De pronto descubrí que la extraña sensación que tenía no era más que puro y vil estrés, del cual no podría escapar fácilmente, pero, debía hacerlo, debía tranquilizar mis nervios o terminaría arruinando la noche y mi odioso “reflejo” terminaría burlándose de mí por el resto de mi precaria vida.

Es demasiado para alguien tan joven como yo. Deseaba en ese momento gritar y reclamarle a las estrellas, cielo, flores, o cualquier cosa que se me atravesara en el camino al jardín.
Mire a mí alrededor en busca de mis zapatillas-pues como de costumbre me encontraba descalza- y tome al pequeño Szhue en brazos preparada para huir de mis responsabilidades por un largo rato.

-Al fin fuera- el jardín se encontraba esplendoroso, tenían semanas arreglándolo en honor a la fiesta, de nuevo esa fiesta. -Está bien, está bien, respira hondo Idish ¿tu que opinas Szhue?- ¿Porqué insisto en hablarle? El no entiende una palabra de lo que digo, aun así parece hacerlo- ¿no piensas que el jardín esta hermoso el día de hoy?
-Idish… tu te vez especialmente bella el día de hoy- Esta bien, seré muchas cosas, pero una de ellas no es ser tonta y estoy completamente segura de que Szhue no sabe hablar.
-¡Eres un tonto torpe Therios!... ¿quien te crees que eres para hacerme ese tipo de bromas?- como odiaba que el siempre supiera donde estaba, lo que pensaba, sentía- ¡y no me respondas que eres mi querido hermano en el cual me puedo ver sin necesidad de un espejo!

Ahí se encontraba mi encantador hermano gemelo. Idéntico a mí en todo y nada al mismo tiempo, supongo que es un poco difícil de entender, pero, les explicare la parte sencilla de comprender.

Es un hombre alto, tiene la apariencia de un chico de diecinueve años, cabello café oscuro y largo para el de un muchacho, unos hermosos ojos azul zafiro, piel clara amarfilada, nariz respingona y a diferencia de mi el no tenia unas cuantas pecas en el puente de la nariz.
A pesar de a veces ser la persona mas odiosa del mundo, de verdad quería a mi hermano.

-Entonces… ¿Eso significa que no me quieres?-o no… problemas- bien no vine a eso, además se que me amas- ¡patán! Pero es verdad, ¿Cómo no amar a tu hermano gemelo?- se que te preocupa lo de esta noche, pero, para eso estoy aquí-saben a veces simplemente no logro entenderlo- le pediré a papá que sea una fiesta de antifaces- y sigo sin entender.
-¿y que con eso?- respuesta inteligente obviamente el ya sabe que no entiendo un comino de lo que esta diciendo.
-tu confía en mi pequeña- me ayudo a levantarme, me abrazo y besó dulcemente mi frente- tranquila, te prometo que todo estará bien.
-Te quiero Theri- eso era lo que necesitaba, el cariño de mi hermano.
-lo se Ish… lo se- besó mi frente de nuevo y se fue.

Ese día seria el más largo de todos los que he vivido, pero bien, había que ser valiente y enfrentarlo, pero, aun seguía sin comprender como el “descabellado” plan de mi hermano me ayudaría.

Bien fuera lo que fuera no debía preocuparme por ello, el prometió que nada me pasaría y el siempre cumplía sus promesas al igual que yo…

-Bien señor Szhue… vallamos a ver que prepararon Era y Cloe el día de hoy para el desayuno-si, ya estoy loca.

Y así abandonamos el hermoso jardín a las afueras del salón dorado, verdaderamente ese día se veía hermoso, todas las rosas estaban abiertas dejando su bello aroma por todo el lugar, las fuentes centellaban junto con las farolas que habían puesto, los caminos estaban llenos de arcos con más y más rosas tintas, junto con todo lo demás en un tono de dorado, el jardín parecía traído de la mismísima casa de jueces. Simplemente hermoso.

-buenos días señorita- la voz de Anorah me tajo un poco a la realidad- el día de hoy se levanto mas temprano de lo usual señorita, apenas le llevaran el desayuno y parece ser que usted ya tiene bastante tiempo despierta- es cierto me levante aun con el cielo aun oscuro, deseaba ver las estrellas y saludar a la luna, patético, lo se, pero aun así amo hacerlo.
- Así es señora Annie, decidí que era mejor afrontar el día de hoy con buena cara, ¿y bien? ¿Qué hay de desayunar el día de hoy?-esa era la respuesta que deseaba tener ¿pues saben? Tenía hambre…
-Fruta, pan, leche, huevos, avena… ¿Qué desea el día de hoy?-esa era una buena pregunta.

Si tan solo mi pequeña y ofuscada mente comprendiera lo importante que ese día iba a ser… seguramente hubiese comido algo que me cayera pesado, o yo que se…
Cualquier cosa para evitar lo que me esperaba.
La hora del sufrimiento estaba a punto de comenzar, mis cinco hermanas se encontraban ya dentro de la cocina-comedor, pues, preferíamos usar la barra de la cocina para comer en lugar del enorme comedor familiar, era imposible charlar en aquel lugar.

-¡¡Idish!!... ¡que bueno que ya llegaste!- esta vez si eran problemas.

Sin lugar a dudas conocía ese tono de voz en mis hermanas y solo se podía significar una sola cosa.

-No y punto final-eso Ish debes ser fuerte y clara desde un comienzo.
-Vamos aun no tienes que ponerte…- si, graves y muy molestos problemas- bueno eso no es cierto…tienes mas ropa que todas juntas.
-¡ese no es el punto! concéntrate, Ish…- Shelomit, hermana mía cuando comprenderás que tus trucos sucios no sirven conmigo- ven con nosotras-mi hermana me ponía cara de .
-¡No!-definitivamente no deseaba salir con mis hermanas y menos si usaban sus sucias artimañas en mí.
-No puede Shelomit…-mi querido hermano salvándome el pellejo una vez mas- irá conmigo a ver los últimos arreglos para hoy en la noche.
-¿Si?... es decir… es cierto- estuvo cerca…no lo arruines Ish…-Prometí ayudarlo, y sabes como soy yo…
-…cumples todo lo que prometes- respondieron a coro mis hermanas.
-¡Pero aun no tienes vestido Idish!- pequeño detalle el cual había olvidado- debes ir para comprar uno, aun no es tarde.
-ya nos encargamos de eso- esta bien, sabía que esto me saldría caro al final, pero de verdad odiaba ser la mayor de 7 hijos y ser tratada como la menor…-La mala noticia… es que papá quiere que cantemos esta noche.- mi pesadilla hecha realidad, ahora se el motivo del porque mi sexto sentido actuaba así.

En ese momento la cocina se lleno de susurros y comentarios los cuales hubiese preferido no escuchar, todos hablaban de la maravillosas voces de mis hermanas y mas aun la preciosa voz que mi hermano tenia al cantar, pero, nadie decía nada sobre mi, al menos nada agradable. Todo el mundo decía que por el hecho de ser la mayor debía ser mejor que todos en algo, debía ejemplificar la perfección… pero perfecta era lo que menos era.
Y no consideraba tener talento alguno, mucho menos cantar, siempre que lo intentaba, jamás nadie me decía nada, en cambio a mis hermanas… siempre las felicitaban por sus hermosas voces, en verdad eran hermosas, pero, supongo que no soy realmente buena para eso.

-quiere que todas ustedes acompañen a Idish…-en ese momento entre en estado de shock, ¿como era posible que mi querido padre quisiera que cantara?, debía ser un error.
-eso es obvio Theri querido… quien mas si no Idish seria la voz principal.- ¿Ierusha? debía estar escuchando mal.
-tienes razón quien si no mi maravillosa hermana…-alto… ¡alto! Esto esta yendo demasiado rápido. Deténganse por favor.
-no… no comprendo. ¿Por qué quieren que yo cante?- de verdad que deseaba escuchar la respuesta a esa pregunta.
-¿Qué no es obvio…?- al parecer les pareció un chiste porque todos dentro de la cocina empezaron a reírse de mi comentario…
-eres la mejor de todas ellas Ish… solo que eres demasiado humilde como para aceptarlo, igual que siempre- ¿demasiado humilde?- nadie te felicita jamás porque todos piensan que debes saber que eres la mejor.
-bueno… ¡entonces apurémonos a comprar lo que nos falta!- Siefha grito entusiastamente y todas junto con mi madre salieron de la cocina.

Bien eso había estado cerca, demasiado cerca y sabia que si no hubiese sido porque pedí a gritos mentalmente la ayuda de mi hermano, en este momento estaría arriba de uno de los coches de mi madre hacia la zona comercial de la ciudadela o peor… el mercado de gitanos.

-¿Cuánto me costara esto?- esa respuesta no quería saberla, pero sabia que seria un precio elevado y difícil de conseguir.
-esta vez nada, anda tienes que ver el vestido que mande ha hacerte- mi dulce hermano… de verdad que lo amaba.- corre Ish…- el tomó mi mano y salimos corriendo de la cocina- llévenme el desayuno al vestíbulo…gracias- mi hermano les regalo esa sonrisa que derretía a todas las encargadas del castillo.

Y así corrimos hacia el vestíbulo. No esperaba que mi hermano fuese un gran modista, pero al menos esperaba algo lindo.
Se paro solo un segundo frente a la puerta del vestíbulo principal para poder abrirla y fue ahí la primera vez que me di cuenta de lo que mi hermano era capaz de hacer solo para verme sonreír.

-bien… di algo, algo como “OH, hermano mío, eres el mejor” o al menos gracias-si no hubiera quedado embobada con la maravilla de vestido que tenia ante mi lo hubiera abrasado- Ish… ¿Ish?
- maravilloso.
-lo se, soy maravilloso- ¿tenia que arruinar el momento?
-gracias.
-vamos ahora debes probártelo…-estaba dispuesta a cumplir cualquier deseo que el me pidiera.
-esta bien, cuida Szhue…

Me ayudo a quitar el vestido de su lugar y así tomar la prenda en brazos e ir a otra parte del vestíbulo a ponérmelo.
Era el vestido mas bello que jamás hubiese visto... era tinto y dorado, supongo que escogió esos colores en honor de la fiesta, era parecido al vestido que deseaba llevar durante la noche solo que aquel tenia muchos mas detalles en dorado.
El vestido era largo y de una hermosa seda, los detalles parecían estar bordados con hilo de oro.

-sigo sin entender porque conservas esta cosa…- siempre antipático cuando se trataba de mi mascota- es una bola de pelos asquerosa.
-¡no es bola de pelos!, es Szhue y es mi regalo especial…-ponerme esa prenda yo sola iba a ser mas difícil de lo que yo pensaba-anda deja de quejarte sobre mi bola de pelos y ayúdame…
-admitiste que es una bola de pelos-di mi brazo a torcer- date la vuelta…-hice caso y di media vuelta para que me abrochara el corsé.
-oye, ¡oye! ¡Detente!, me estas ahogando.
-precisamente eso quería hacer, este es el vestido que usaras para cantar…
-¡¿tendré que cambiarme?!...
-si…te vez preciosa, no cabe duda que soy el mejor hermano del mundo- esta vez no le reclamaría nada, me ayudo demasiado el día de hoy.
-solo porque eres idéntico a mi, solo por eso eres el mas grandioso hermano “OH gran señor de toda luz”-esta bien exagere un poco, pero solo un poco, esta bien exagere, al final una risa salió de mis labios.
-deja de burlarte estrellita…- ¡me atacan!
-Theri detente, cosquillas no… cosquillas no.
-promete hacerme pastel de rosas.
-esta bien, esta bien, lo prometo- pastel de rosas, una pequeña invención mía que por alguna extraña razón mi hermano adora.

Deseaba que las horas del día transcurrieran rápidamente, mas sabia que mientras mas pensara en el tema las horas se harían mas y mas largas, y muy posiblemente terminaría muerta en la agonía del tiempo.
Decidí matar el tiempo e ir a ensayar con Therios a nuestro salón.
Así el día transcurrió mucho mas rápido, al menos las primeras horas de este, mas tarde mis hermanas regresaron trayendo enormes cajas llenas de ropa, la mitad de ella tenía un fin en común… yo.
¿Y aun se preguntaban el porque tenia mas ropa que ellas…?
Después de que decidieron que ponerse y entregarme los “regalos” decidimos que si había que hacer una presentación esa noche, seria mejor ponernos a practicar lo que Theri y yo habíamos practicado y ensayar lo quedaba del día.

Después de ensayar un largo rato, cada quien fue a sus habitaciones para alistarse, incluso yo acompañe a mi hermano a que se arreglara…


Su habitación era del mismo tamaño que la mía, y tenia varios cuadros de nosotros dos, cuando éramos mas pequeños y otros mas recientes. Su cuarto era de un color crema casi imperceptible con detalles en tinto, su guardarropa era del mismo tamaño que el mío, mas sin embargo tenia mas ropa que yo.

Al entrar en su cuarto decidí adentrarme en su guardarropa.

-Theri, comienzo a pensar seriamente en que deberías deshacerte de algunas cosas que tienes aquí…-mi voz resonaba dentro de su guardarropa atrapada dentro de un rincon-yo pienso que este es perfecto…-mis pies luchaban por mantenerse firmes mientras tomaba un traje azul ultramar con dorado que se encontraba al fondo de su vestidor-supongo que entraras conmigo a la fiesta…
-supones bien, ¿Qué usaras tu para la entrada?-sabia perfectamente que el ya sabia, mas sin embargo era muy raro permanecer callados todo el día.
-pensaba usar un vestido dorado con azul, es por eso que te escogí este…-dije señalado el traje que sujetaba con mi mano izquierda.
-sin lugar a dudas el azul es tu color hermana, no se que tenga ni porque te guste tanto, pero te queda esplendido-adulador.
-ya cállate, además se hace tarde es mejor que me valla…-solo faltaban veinte minutos para que la hora de llegada comenzara – ya es muy tarde.
-Toma esto…- de la nada mi hermano saco una caja forrada de seda y pintada a mano- lo necesitaras, ahora lárgate de mi cuarto- tiernamente beso mi frente y me saco a empujoncitos de su habitación.

Corrí lo más rápido que pude, mi habitación estaba en el a la opuesta del castillo.
El día había pasado mas rápido de lo que había esperado, tal vez porque Therios sabía que me sentía estresada a tal grado que era capaz de lanzarme a las aguas de a las afueras de la ciudadela.

Al llegar a mi habitación estaba todo listo, el agua humeando el la bañera, mi vestido sobre mi cama, Era y Cloe listas para ayudarme.
Mas tarde en entrar a la humeante bañera que mis hermanas en entrar corriendo a mi habitación.

-¿se puede saber que hacen ustedes aquí?
-vinimos a ayudarte Ish- mi mas pequeña hermana Abisag.
-si, también vinimos a avisarte, mamá tuvo una visión…-esas podían ser buenas o malas noticias, en cuanto las escuche salte de la bañera, Cloe y Era me esperaban con toallas.
-¿que vio mamá?
-Correrás peligro… papá dice que a partir de esta noche usaras escolta…-¡¿escolta!? ¿Acaso escuché bien?
-si, y aun no escuchas lo peor…
-Ierusha no me digas que…- solo una persona podía significar esas caras, además a nadie mas confiarían la protección de alguno de los “Thiales” de las ramas principales.
-¡Primita!... cuanto tiempo sin verte.-si, si podía ser peor de lo que había imaginado.
-Hola Aszie…- si en mi rostro no se veía una verdadera mueca de decepción, era porque en realidad no estaba decepcionada.
-¿a quien esperabas? A Yegiel…- mi querida prima Azaraet mayor que yo por una diferencia invisible de 3 años, cazadora de Eniteles, la mejor en su clase si me permito decirlo, mitad thial, mitad humano.
-eres una loca desquiciada, ven acá… tengo tanto sin verte- abrazar a mi prima era reconfortante, ella otorgaba una sensación de protección.
-¿Y el regalo que te envié?- Szhue para ser exacta…-¿Dónde esta esa pequeña cosa?
-no lo se…-ahora pon cara de no mato a una mosca Ish, vamos tu puedes.
-¡Sabia que no debía darte un “Draquius celest”! ¿Tienes acaso una idea de todo lo que pase buscando uno de su especie?- hay como adoro hacerla rabiar.
-tranquila, mira… ¿vez la canasta junto a la ventana?, la cosa peluda que se ve ahí… es Szhue…

Si bien no estaba nerviosa ya, la visión de mi madre había hecho que me estallaran los intestinos y si habían pedido a mi prima que cuidara de mí… debía ser algo realmente malo.
Azaraet debía venir junto con su escolta a la fiesta para cuidar del montón de ministros y jueces que asistirían esta noche, mas no son embargo suficientes motivos para que mamá le pidiese a Azaraet que me cuide a mi.
¿Qué sería lo que mamá pudo ver esta vez?

-Ish… ¿estas lista?-la voz de Therios sonó en la entrada de mi puerta
-¡pero miren a quien trajo el viento!, ¿Qué pasa primito? ¿Acaso no me vas a saludar?-la cara de Therios no tenia la nota de asombro que yo espere que tendría, tal vez el sabia que había visto nuestra madre, traté de hurgar en su mente pero no había nada.
-Mi preciosísima prima, claro que te saludare… es solo que ya vamos tarde…-es cierto aun seguía en toalla, al tiempo que recordé eso y en mili segundo que me tomo razonar la situación, mi hermano dio media vuelta para que pudiese cambiarme- bien todas ustedes preciosas... papá las quiere abajo ya… y tu Aszie…debes cuidar la estancia junto con los demás-¿demás? ¿Había más? ¿Tan grave era la situación?

En ese mismo instante todas salieron de mi habitación dirigidas hacia el salón principal del castillo y mí querido hermano ayudo a que terminaran de vestirme.
Pero, aun seguía sin comprender… ¿Qué iba a suceder?

-no te alarmes, hable con mama no es nada tan grave, es solo pura paranoia- si no hubiese visto los ojos de mi hermano su actuación me habría convencido, sin embargo… sus ojos decían que esta noche algo malo podría suceder-solo por si acaso carga tu arma, por favor…-cargar mi arma era demasiado, jamás debía usarla a menos que fuese algo grave.
-esta bien, la llevare conmigo- eso solo confirmaba mis sospechas.

Todo estaba listo para bajar, mi vestido, el peinado, los zapatos y el arma… ¿Por qué sentía que me faltaba algo?...

-te hace falta el antifaz…-es verdad lo olvide por completo…- no pienses eso… ¿acaso me crees tan torpe como para olvidar que lo olvidarías?
-por eso eres el mejor hermano de todos- besé su mejilla mientras dirigía mis ojos en busca del dichoso antifaz, pero no había señal alguna de el.
- esta en la caja que te di…- OH… olvide abrirla, lo siento, mi error. Dirigí mis pasos hacia el pequeño mirador donde había puesto la caja la tome en mis manos y se la entregue a mi hermano- date la vuelta…-obedecí mientras el sacaba el antifaz de la caja y lo colocaba delicadamente sobre mi frágil rostro y lo ataba bajo mi nuca –Lista… si me permites decirlo hermanita, estas preciosa.
-si, si, deja las adulaciones para después… ¿Dónde esta el tuyo?-mientras terminaba de pronunciar las palabras el dirigía sus manos magistralmente hacia su saco azul ultramar y sacaba el antifaz de una bolsa.
-aquí tiene señorita…

Y así fueron mis últimos minutos de paz antes de bajar al gran salón, después de eso entre en pánico y no sabia que iba ser de mí.

Al cruzar la puerta de mi cuarto a mi mente comenzaron a llegar diversas imágenes borrosas y algo distorsionadas, ¿quien era aquel bello joven?...
Y sin saber la razón mis latidos se aceleraron y mis mejillas se tornaron rojizas al ver la imagen de aquel hombre en mi mente.
¿Quién es aquel joven con mirada perdida?





























-Confusión…-

Aun no comprendió que eran las imágenes que había visto en mi cabeza o el significado que estas tenían, cuando de repente me di cuenta que ya nos encontrábamos a punto de bajar las escaleras…

Seguía mareada y algo desconcertada por la rapidez con la cual había pasado el día y para colmo aun estaba el hecho de que mi padre deseaba que cantara esa noche. Al menos no estaría sola….

-jamás lo estarás…-la voz de Therios resonó en mi cabeza- Jamás te dejare sola, te perderías…

No comprendía porque me sentía de tal manera, era patético sentirse así solo por una fiesta, una pequeña reunión de Thiales en un gran castillo… definitivamente patético.

Desde esa mañana tenia una extraña sensación inexplicable… algo que solo podrías llegar a comprender sintiéndolo por ti mismo, era como si una parte de mi faltara y alguien la tuviera o supiera donde estaba y me estuviesen chantajeando con ello, no se explicarlo de verdad, es como la sensación de ser algo que estuvo olvidado por muchos años, como si olvidase algo o la sensación de despertar después de un largo y confuso sueño…

-Nunca lo estarás Idish…-Therios pronuncio esas palabras, antes de bajar las escaleras me abrazo- Se que eres fuerte y ahora lo sabes tu.
-Gracias hermano.
-Vamos… abajo nos esperan-cambio conmigo de lugar, para así yo quedar del lado del pasamanos y me tomo del brazo libre.

Comenzamos a bajar lentamente las escaleras, mientras dejaba escalones atrás, la dulce música comenzaba a resonar en mis oídos y dejaba parte de mis preocupaciones atrás, los dulces violines, los chelos y arpas resonaban por todo el gran salón dorado, el cual se veía aun mas hermoso que cuando pase por ahí en la mañana…
Las mesas de comida se encontraban repletas de comida tan bellamente arreglada, que daba pena comerla, las luces del techo titilaban cual estrellas y el salón resplandecía como un diamante a la luz del sol al medio día.

Llegamos al final de las escaleras donde todo el mundo se encontraba, luciendo esplendorosos vestidos de exuberantes diseños y preciosos colores.
Hasta ese momento seguía sin comprender como el antifaz me iba a ayudar a sentirme mas tranquila y seria “la maravillosa solución de la noche”

-dentro de un rato, todos olvidaran de donde llegaste y te confundirás con los demás… piénsalo- aun tenia mis dudas sobre ese plan.

Al estar en el salón la música era aun más fuerte y el sonido hacia eco gracias a los enormes techos, la sala estaba llena y los murmullos aun así no afectaban el hermoso sonido resonante de la música.

Nuestra entrada fue anunciada como “el plenilunio ha llegado”, por alguna extraña razón, al mundo les gusta llamarnos-a Therios y a mí- “los gemelos plenilunio” a Theri y a mi nos agrada ese apodo… aunque aun no lograba entender su porque, lo que siempre nos respondían era que algún día lo comprenderíamos.

Al llegar al centro mi padre pidió que la música comenzara de nuevo y fue así como los gemelos… iluminaron la sala. La oscuridad se hizo intensa y la luz que había, brilló aun más.
Sin comprender aun el porque, las personas comenzaron a susurrar cosas con motivo a la maravillosa exhibición que presidía la danza que mi hermano y yo hacíamos, aun no conciliábamos lo que sucedía a nuestro alrededor. No fue si no hasta que la música paro y fuimos capaces de ver lo que habíamos logrado sin motivo alguno.
A nuestro alrededor había un montón de pequeñas motas de luz que se asimilaban a las estrellas, unas con un brillo plata y otras doradas, ninguno de los dos tenia la mas mínima idea de el porque esto nos sucedía cuando compartíamos momentos juntos.

En otra parte del salón, varios pares de ojos miraban la escena maliciosamente, no comprendía el porque me sentía tan débil y mareada, tal vez era hora de perderme entre la multitud, pedí ayuda a Therios y fue así como todo comenzó…

capitulo uno:¿Un comienzo? El peor de los castigos. Mi castigo.

¿Un comienzo?

Muy lejos de aquí, en una tierra donde el tiempo no corre igual, en una dimensión la cual no está llena de restricciones. En ese lugar solía vivir yo, pero eso fue hace mucho tiempo ya…

Aquel lugar no era muy diferente a este, hermosas vistas, enormes montañas nevadas, océanos azules, bosques frondosos, todo y más de lo que cualquiera podría imaginar.

Es un lugar donde el pasar del tiempo es imperceptible, donde nadie puede sentirse simple…o común.

No podría decir con exactitud cuál era mi propósito en aquella vida, en un principio, pues jamás lo he tenido claro…

Un comienzo incierto y una vida no precisada.

Que mas decir, nadie esperaba un cambio tan drástico en alguien como yo

Un elemento creado para proteger y guiar…una simple luz.

Sin embargo jamás hay que dejarse llevar por las apariencias, por más perfecto que sea creado y con la bondad más pura dentro del corazón inocente, es primordial comprender que nada es eterno y mucho menos, una vela puede brillar por siempre.

Me costó trabajo comprende mis razones, y mucho mas aceptarlas, bien se puede decir que hay miles quienes darían todo por amor, pero ¿Qué me dices de tu vida y la de toda una familia? O ¿revelar el hecho de tu existencia por y para el cual vives?


¿Defraudarías todo…? ¿Por amor?

¿Darías todo lo que conoces y deseas…?
¿Solo por amor?
Después de todo…

¿Qué es el amor?





























-el peor de los castigos-
Bietka Velaida.

Bien haz dado todo por aquello que mas anhelas, amar a alguien, abandonaste las esperanzas y te entregaste por completo al veneno del amor, lo único que sé es que jamás haz logrado recordar si él te amaba de la misma e irracional manera.

Abandonaste incluso a tu familia, le diste la espalda a tú único hermano, el que más te quería y al que más apreciabas.

¿Por qué?
Sabes bien que por amor no es la respuesta, sabes bien que para mí el amor no existe, pero no puedo negarte el derecho de soñar… no a ti.

Más aun me pregunto cuales fueron tus verdaderos motivos para hacerlo… cuales fueron aquellas razones que te incitaron a olvidar todo y entregarte a un demonio. Porque te viste obligada a mantener estrechas relaciones con las personas menos convenientes en tu rengo…
¿Por qué Idish d´Syriha?

Porque…

Idish d´Syriha

Porque antes de conocerlo mi vida era monótona y sin motivos.
Por que gracias a todo eso he aprendido que la vida es hermosa.
Por que por él ahora tengo motivos para seguir existiendo.
Por que gracias a él, he recorrido todo y más que alguna vez soñé…

Porque cuando el apareció, mi vida dio un total cambio.




Tu peor castigo ha sido amar, no el hecho de ser desterrada.

Amar incondicionalmente a alguien que no te amó
Alguien quien no corrió a buscarte cuando desapareciste


























-mi castigo-
Idish d´Syriha


Tengo claro que si pudiera olvidad cada simple detalle de él mi vida sería mas fácil.
Pero no, jamás deseare olvidarlo, están muy equivocados todos aquellos quienes piensan que el no me amaba.


Se que mis errores son muchos y que tal vez no merezco perdón por mi ingenuidad, pero sin embargo las cosas suceden por algo, así que continuare vagando hasta encontrar una razón concisa para seguir.
Una eternidad debe ser suficiente tiempo para encontrar una buena razón para seguir existiendo… ¿no lo crees?

Así cumpliré mi castigo y seguiré buscándolo
Siempre viajando, siempre cambiando sin un lugar fijo al cual pertenecer por el momento es de la mejor manera que puedo vivir, al menos así no moriré de agonía…

De esta forma el dolor solo conseguirá matarme con el paso de los años…

prologo

¿Dónde estoy?


Desde aquel día el sol ha dejado de brillar en mis ojos

Y fue exactamente en aquel momento en el cual comprendí

Que mi destino era diferente al que todos tenían en mente...

Fueron aquellos recuerdos los que me hicieron recapacitar.

Y tú mirada pérdida dentro de la soledad lo que me trajo hasta aquí.

Estoy decidida ha hacer lo que sea necesario solo para traerte de regreso,

Tan solo para que estés cerca de mí.

No importa donde, no importa cuando, ni el precio que deba pagar.

Al final...

Solo se que debo encontrarte.

Ahora se que eres lo más importante que existe para mí.

Y quiero que lo sepas...

Si tan solo supiera donde estoy parada en este momento...

Si tan siquiera la luz brillara un instante y revelara un camino.

Estoy segura de que te encontrare...

Lo prometo.

Lo prometo...